Zolo Agona Azania
La lucha continua...

Zolo Agona Azania
El Caso de Zolo Agona Azania
Zolo Agona Azania fue condenado a muerte posteriormente a su veredicto de culpabilidad en el homicidio del teniente de la policía de Gary, Indiana George Yaros quien fue herido mortalmente en un tiroteo con tres o más personas que huyeron de un asalto a mano armada de un banco en Broadway 3680.
El 11 de agosto de 1981, Zolo Agona Azania (artista visual y defensor de los derechos humanos y de la comunidad) fue parado por la policía cerca del barrio donde vivía, esposado, golpeado a culatazos, y arrestado en 25th con Lincoln Street, cerca del callejón en el Supermercado Food-Seller. El policía blanco solitario, el cabo Charles D. Oliver, que detuvo a Zolo, lo subió al auto de patrulla a plena vista de los transeúntes. Luego condujo hasta 25th con Buchanan Street, y Oliver declaró que capturó a Zolo ahí.
En algún momento ese mismo día, un policía se consiguió una pistola calibre .44 de la comisaría de Gary, luego llevó la pistola a 25th con Lincoln Street, y la posó en el suelo entre dos casa, a poca distancia de donde Zolo fue arrestado, y le tomó una foto. Los fiscales demandantes sostuvieron que la .44 era el arma del asesinato. Donald McDuffie Sr., un conocido prestamista usurero, fue amenazado e intimidado por la policía para que atestiguara en la corte que él le había vendido el arma a Zolo. Agentes del B.A.T.F. (Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego) investigaron una pistola calibre .38 que también fue presentada como prueba INCRIMINADORA contra Zolo y descubrieron que esta pertenecía al departamento de policía de Gary.
Nunca se dijo que fue una persona negra que le había disparado al policía. A nadie se le ocurrió que los demás policías podían haber separado a Zolo y haberlo tenido como un objetivo. Zolo no fue detenido en el banco, sino que a kilómetros de ahí mientras caminaba desarmado por las calles. A pesar de que dos hombres más también fueron arrestados en otro lugar, y acusados del asalto a mano armada y del asesinato, la parte acusadora enfocó todas las pruebas de indicio más perjudiciales sobre Zolo, afirmando falsamente que él había sido el que le había disparado la bala fatal al policía a quemarropa, “estilo ejecución”.
Jamás hubo ningún tipo de identificación que incrimine a Zolo en ninguno de los informes policiales de este caso. Zolo estuvo detenido en la cárcel por trece (13) días sin orden de arresto. No se le leyeron sus derechos ni tampoco ningún tipo de orden de arresto. No hubo audiencia preliminar, ni identificación previa al juicio y tampoco se presentaron pruebas de causas probables de arresto. En vez de ello, se le mantuvo incomunicado en la cárcel de Indiana de Crown Point, Condado de Lake, durante nueve días. Al décimo día, el demandante obtuvo una precipitada acusación de Gran Jurado que se basaba en pruebas falsas y engañosas. Tres días más tarde el demandante consiguió una orden de arresto con fechador de goma basada en la acusación del Gran Jurado.
Zolo es un escritor critico intransigente. Había participado en el trabajo comunitario y por los derechos civiles en Gary, y en el área de Chicago. Participó en la campaña por convertir el cumpleaños de reverendo Dr. Martín Luther King Jr. en un feriado nacional, era un artista en nacimiento y un abierto defensor de la autodeterminación de la gente negra en los Estados Unidos. También trabajó en la campaña de los candidatos del sindicato de Steel Mill. La atención de los medios también se había enfocado sobre Zolo cuando se graduó exitosamente de un programa G.E.D. (Diploma de Educación General) después de su excarcelación en 1980 por una convicción de homicidio voluntario cuando tenía dieciocho (18) años de edad, la cual fue posteriormente revocada (anulada).
El sistema judicial es la tercera rama del gobierno político en los Estados Unidos de América. Los jueces son tanto designados como elegidos para llenar vacantes. Los jueces deberían ser árbitros neutrales. Las políticas nunca son neutrales - ya que siempre hay posiciones de intereses involucradas. El juez James L. Letsinger declaró en términos bruscos, en la transcripción del juicio a puerta abierta del hermano menor de Zolo - luego de que fuera absuelto de robo con escalo en un caso sin relación - que él iba a ir tras Zolo. Letsinger hizo arreglos con un empleado de la OFICINA DEL CONDADO DE LAKE para que el caso de Zolo sea asignado a su sala de la corte cuando SEA SU TURNO. Zolo logró cambiar el lugar del juicio a Fort Wayne, Condado de Allen, Indiana debido a la publicidad hostil previa al juicio, y al prejuicio del juez blanco. Sin embargo, el condado de Allen tiene una población negra muy inferior que el condado de Lake. El siguiente juez era el mismo tipo de persona.
El juez Alfred W. Moellering de la CORTE SUPERIOR de Allen comenzó el juicio el 19 de abril de 1982, y permitió que policías uniformados armados, algunos de los cuales llevaban puestos guantes blancos, bordearan el largo de los muros de la sala y los pasillos de la corte. El juez Moellering permitió que los fiscales acusadores le hicieran señales con sus manos a los testigos que declararon contra Zolo. Al jurado compuesto exclusivamente de gente blanca se le permitió ver y leer las noticias prejuiciosas en la televisión y diarios todos los días en sus casas. La corte era un campo armado. Había francotiradores en las vigas. De 308 fotografías de las cámaras de vigilancia del banco, Zolo no había sido identificado por nadie. Alvin Montgomery, un testigo estatal para la parte demandante, fue amenazado por la policía en su trabajo de ciudad y se le dijo que debía declarar que él había llevado a Zolo a la casa de Donald McDuffie Sr para comprar una pistola calibre .44. Alvin accedió. Sin embargo, cuando Alvin se subió al estrado de los testigos, se retractó en pleno juicio; entonces Moellering permitió que los demandantes lo pusieran en tela de juicio. El ex médico forense del condado de Lake, Albert T. Wilardo, y su asistente, Alexander Custodio, el patólogo, son ambos médicos que jugaron un papel siniestro en la trama contra Zolo. El informe de autopsia sobre la causa de muerte del policía, que era blanco, fue falsificado con respecto a la trayectoria de proyectiles y las pruebas de balística.
Las radiografías del hospital de St. Mary revelaron que todas las heridas salían de un extremo a otro, y que no había balas en el cuerpo. Sin embargo, los doctores Wilardo y Custodio declararon que habían encontrado una durante la autopsia. Fue otro policía que atestiguó que esta bala correspondía a la pistola .44. Como resultado de los esfuerzos de la parte acusadora de tramar contra Zolo, él recibió la pena de muerte mientras que sus codemandados, Ralph Dennis Hutson, y David North, cada uno de los cuales tenían familiares cercanos que eran policías de Gary, fueron sentenciados a sesenta (60) años de cárcel el 25 de mayo de 1982. La apelación de Zolo a la Corte Suprema de Indiana fue rechazada y denegada en octubre de 1984. La naturaleza insensible y racista de las fuerzas policiales y de las acciones judiciales en estos Estados Unidos no es un misterio. Posteriormente, los doctores Wilardo y Custodio fueron encontrados culpables de crímenes sin relación a este caso. El juez Moellering jubiló.
El juez Vernon E. Sheldon fue el próximo designado para presidir sobre la petición de Zolo de desagravio post-convicción en 1986. El abogado demandante James W. McNew, ¡reconoció que no se llevó a cabo ningún procedimiento de identificación antes del juicio con respecto a Zolo en conexión al asalto armado al Banco Nacional de Gary! Además de las pruebas materiales, el demandante también reconoció por escrito que no hubo audiencia preliminar, ni identificación previa al juicio, ni se presentaron pruebas como causas probables para el arresto de Zolo Agona Azania.
Además, una prueba de parafina de residuos de pólvora (G.S.R.) que la policía le realizó a las manos de Zolo al poco tiempo de su detención probó que él no había disparado un arma. Toda esta información positiva es un asunto de REGISTRO PÚBLICO. Sin embargo, el juez Sheldon denegó la petición de Zolo de un nuevo juicio en 1988. La defensa legal de Zolo no había sido investigada de manera independiente. Su defensa legal estaba socavada de artificios y falsedades de los defensores públicos vendidos designados por la corte que lo representaron a través de los años 80 y 90. El ex gobernador Evan Bayh asignó a Scheibenberger a la corte en 1991 después que Moellering jubilara.
El 27 de mayo de 1993, la Corte Suprema de Indiana determinó que la policía y la parte demandante habían cometido una infracción al ocultar los resultados de la prueba G.S.R., y que el abogado de Zolo, David R. Schneider, había sido ineficiente durante la fase penal. La corte revirtió el fallo de la corte post-convicción y devolvió el caso con instrucciones de dejar de lado la pena de muerte, y otorgar desagravio post-convicción consistente en un nuevo jurado y juez para ser nuevamente condenado, o imponer una sentencia de años.
En 1994, se asignó al juez Kenneth R. Scheibenberger para que presida sobre el nuevo juicio de Zolo con respecto a la condena. Los defensores que la corte le asignó fallaron en realizar cualquier investigación de los hechos para el caso. También fallaron en presentar cualquier prueba material de mitigación en relación con los antecedentes o logros de Zolo. El sheriff del condado de Allen ayudó a los demandantes a dañar la defensa legal de Zolo ejerciendo presión política sobre sus testigos expertos, y los hizo abandonar el caso bajo la amenaza de perder sus trabajos regulares en el condado! Pocos medios de coerción son tan efectivos como los que amenazan nuestra subsistencia o intereses económicos.
En enero de 1996, el Ku Klux Klan protestó en frente del palacio de justicia en apoyo a la policía, y contra el feriado del Rev. Dr. Martín Luther King Jr. El 12 de febrero de 1996, empezó el proceso de selección de jurado para el nuevo juicio sobre sentencia solamente. El juez ordenó que Zolo estuviera engrillado durante el juicio. Confió en la opinión del Sheriff y de otros agentes de policía de que se le deberían colocar grilletes en las piernas y otras trabas ante la presencia del jurado formado exclusivamente por gente blanca. En este juicio, la parte demandante cambió su teoría acerca de cual fue el disparo mortal, y las pruebas demostraban que el agente de policía no había recibido un disparo a quemarropa al estilo ejecución.
Nuevamente, el testigo de los demandantes, James Charles McGrew, llegó y atestiguó que mintió cuando declaró bajo juramento haber visto a Zolo escondiendo evidencia en unos arbustos, y luego arrancando de la policía. James fabricó su testimonio porque sentía que su vida corría peligro si no hacía esta falsa identificación. Al jurado se le permitió beber bebidas alcohólicas durante el curso del juicio. EL ALGUACIL DE LA CORTE habló con los miembros del jurado en la sala de deliberaciones bajo la orden del juez Scheibenberger. El alguacil explicó que la defensa probablemente le pediría al juez que le pregunte a cada miembro del jurado si este era su veredicto, y que ellos deberían estar preparados para declarar que es la muerte, y no lo cambien. El juez habló con el alguacil por teléfono dos veces esa noche desde una taberna local, y le dijo que entrara a la sala de la corte mientras estuvieran deliberando. A los miembros del jurado no se les hizo entrar a la sala de la corte para que dictaran su veredicto hasta que el juez volviera a la corte desde la taberna. Zolo tuvo suerte de saber sobre la comunicación de una de las partes, y el presidente del jurado dio una declaración jurada sobre estos hechos. Zolo fue nuevamente condenado a muerte. La Corte Suprema de Indiana denegó la apelación de Zolo el 6 de junio del 2000.
Más adelante se descubrió que el sistema computarizado de selección de jurado que operaba en el condado de Allen en 1982 y 1996 fallaba gravemente, dejando afuera a casi la mitad de los negros elegibles del condado de cualquier posibilidad de formar parte de un jurado. Se determinó concluyentemente que el sistema computacional de selección de jurado del condado de Allen había estado dejando afuera a los residentes de Wayne Township y a los afrikanos durante dieciséis (16) años. Se le fijó a Zolo como fecha de ejecución el 25 de octubre del 2000. Su NUEVO EQUIPO DE ABOGADOS, dirigido por Michael E. Deutsch del “People’s Law Office” de Chicago, le hicieron una petición a la Corte Suprema de Indiana de sobreseimiento temporal de ejecución, y para solicitar una solicitud subsiguiente de desagravio post-convicción. Se otorgó un sobreseimiento temporal, y el juicio de Zolo fue enviado a otra corte, en parte, a la corte judicial para una audiencia probatoria sobre perjurio del testigo de la parte acusadora. El 2 de noviembre del 2000, la Corte Suprema de Indiana emitió otra orden que autorizaban a Zolo a presentar su reclamo judicial que un error en el sistema de selección de jurado del condado de Allen le había negado el derecho constitucional a un juicio justo, a un debido proceso e igual protección ante la ley. Una solicitud post-convicción no es un substituto para una apelación.
James Charles McGrew atestiguó por medio de una grabación en video en el año 2001 en una audiencia post-convicción de desagravio en el condado de Allen que después de haberle dicho reiteradamente a los demandantes que él no podía identificar a la persona que vio esconder objetos entre los arbustos, que resultaron ser una pistola y una chaqueta. A James lo hicieron entrar a una pequeña sala antes de que atestiguara en el primer juicio cuando un agente de policía corpulento de pelo colorín entró a la sala, le dijo que tenía que identificar a Zolo y apuntó a Zolo en la sala de la corte.
Antes de la audiencia en el condado de Allen en el año 2001, los abogados de Zolo realizaron una serie de pedimentos escritos para excluir al juez Scheibenberger, y a todos los jueces del condado de Allen de la nómina para presidir esta audiencia, recusando la administración de mala fe del sistema de selección de jurado que tenía el condado. Todos los pedimentos fueron sistemáticamente denegados. Además, de manera bastante notoria, el juez Scheibenberger falló en notificar a Zolo de la exclusión computacional, a pesar de que había presidido recientemente el juicio sobre condena de Zolo con un jurado seleccionado por medio del mismo sistema. En abril del 2001, el juez Scheibenberger ARREGLÓ un cargo de infracción por abuso de alcohol que tenía su hijo adolescente. El hijo del juez le había dicho a su padre que necesitaba más tiempo para preparar su defensa. A pesar de que el caso estaba en tramite ante un magistrado de una corte, el juez Scheibenberger se consiguió el expediente de su hijo por medio de un funcionario de la corte e hizo anotaciones sobre él. ¡Sin embargo, el juez Scheibenberger denegó la petición de Zolo de tener un nuevo juicio!
El 22 de noviembre del 2002, la Corte Suprema de Indiana revocó (anuló) la pena de muerte. Los periódicos citaron al juez Scheibenberger, que se esforzó muy poco en ocultar sin malas intenciones, que estaba “desilusionado, pero no sorprendido”. Los primeros dos juicios fueron aberrantemente defectuosos como resultado de la fechoría de las autoridades estatales, y sin embargo que Zolo tenga o no que luchar nuevamente por su vida está en manos del fiscal acusador del condado de Lake, Bernard A. Carter.
El 17 de marzo del 2003, el juez Scheibenberger le denegó a Zolo su derecho constitucional a ser juzgado en el condado de Lake, Indiana, el lugar en el que ocurrieron el asalto a mano armada del banco y el asesinato del policía. A pesar de que el demandante, Carter, un africano en Norteamérica, recurrió a motivos legales evasivos para oponerse al traslado, el motivo real por el que se opuso al traslado fue para intentar una vez más evitar de que haya personas negras en el jurado que decidirán entre su vida o muerte. El condado de Lake tiene una población negra (25%) más de dos veces mayor a la del condado de Allen (11%).
Además de esto, Zolo demostró en su audiencia a través de artículos de la prensa, y a través del accionar de las autoridades carcelarias y del juez que presidía sobre su caso que había una cantidad considerable de prejuicio en contra de él en el condado de Allen. En mayo del 2003, los abogados de Zolo presentaron una moción para aceptación de jurisdicción por sobre una apelación interlocutoria, en la Corte de Apelaciones de Indiana. También presentaron una petición verificada para transferir el caso a la Corte Suprema de Indiana. El 17 de Junio del 2003, la Corte Suprema de Indiana acordó unánimemente aceptar la transferencia de jurisdicción desde la Corte de Apelaciones. Sin embargo, dijeron que “la Moción para Aceptación de Jurisdicción por sobre una Apelación Interlocutoria ha sido denegada.” Entonces, al parecer, ¡están forzando a Zolo a enfrentarse al mismo juez racista en el mismo condado racista!
El juez ordenó ahora que el juicio de Zolo proceda ante él en el condado de Allen dentro de unos meses, con la objeción clamorosa de los abogados defensores que declararon que no hay forma de que se pudieran preparar para proceder con tan poca anticipación. El juez se negó a considerar la necesidad de más tiempo de la defensa, y pareciera estar comprometido a apresurar a Zolo nuevamente hacia la ejecución.
El hecho de que cuatro abogados diferentes que presidieron como jueces sobre el caso de Zolo Agona Azania se involucraran en mala conducta judicial prejuiciosa y que estuviesen dedicados a conspirar para asesinarlo usando las leyes de la pena de muerte huele a racismo. A veces le hicieron el trabajo a la parte demandante, a veces incluso la consultaron. Zolo está siendo castigado por la incompetencia del sistema judicial, como un medio de represión y control social, que huele a persecución política.
Zolo está en juicio con su vida en juego por quién él es, lo que defendía políticamente, su aspecto, su nombre “nuevo” africano, y los desafíos que él representaba para el status quo. Al mismo tiempo, está siendo atacado por el tipo de arte que produce. La corte se ha rendido ante la corrupción. Necesitamos su ayuda para sacar a la luz pública este encubrimiento. Nadie está por encima de las leyes internacionales de derechos humanos; ya sean acusadores, agentes de la policía, o jueces; la declaración de derechos de la constitución es una carta de derechos humanos. Tienes el derecho inalienable y la responsabilidad como ser humano de levantar la voz por la equidad, la verdad, la justicia, la igualdad y la libertad.
Generalmente se considera que la gente negra tiene menos tendencia a imponer la pena de muerte que los blancos, y a menudo son vistos por los jueces y acusadores como miembros peligrosos del jurado porque pueden ser escépticos de la policía. Haz tu propia investigación sobre esto. No podemos permitir que esta manipulación racista del sistema legal siga sin desafiar. Dos juicios racistas, demasiados, fueron amañados contra Zolo. Te estamos pidiendo que escribas cartas, e-mails, hagas llamadas telefónicas y firmes peticiones, y que le hagas saber a todo el mundo que las personas preocupadas aún están observando activamente. La antipatía racial sistémica permeabiliza la contradicción de la selección de miembros del jurado. Haz todo lo posible para asegurar que Zolo reciba un nueva juicio con un jurado de sus iguales. ¡Gracias!
Zolo Agona Azania
Freedom Campaign
Crossroad Support Network,
5206 South Harper,
Chicago, Illinois 60615
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